cómo se captura, se lee y se comprueba
Cómo se haceMétodo de trabajo

Método

Cómo se guardó la web pública, cómo se lee y qué impide que leer se convierta en inventar.

Apartados
8
Herramientas
49 detectores · 87 reglas de censo
Verificación
4 pruebas sobre cada cita
Piezas comprobadas
64 · citan 235 ficheros
Vueltas a pedir
67 páginas · 19 de octubre de 2026
Correcciones
cómo pedir una

§ 1Qué es esto

Desgobierno Digital es un museo de código. Sus piezas son trozos reales de las webs de la Administración española: una línea de un programa, una etiqueta, un aviso que alguien dejó escrito y nadie quitó. Cada una va con su cita, tal como la entregó el servidor, y con una explicación que se entiende sin saber programar.

No es una auditoría de seguridad ni una clasificación de organismos. Es un inventario de lo que la Administración entrega a cualquiera que abre sus páginas, y de lo que eso cuenta sobre cómo se hicieron y sobre quién las cuida. Se publica por partes: la lectura sigue, y lo que hoy no está puede estar mañana.

§ 2Cómo se guardó

No existe un censo oficial de los dominios de la Administración, así que hubo que hacerlo. Partimos de una lista de dominios raíz escrita a mano —⁠ministerios, comunidades, diputaciones, ayuntamientos, universidades⁠— y buscamos sus subdominios en los registros públicos de certificados, donde queda anotada cada web que sirve por https. Salieron 2.172 dominios de 341 organizaciones.

Entre el 23 y el 26 de septiembre de 2026 los visitamos todos con las mismas peticiones que hace un navegador al abrir una página: sin contraseñas, sin enviar formularios, sin probar nada. De cada uno guardamos hasta 1.000 páginas, empezando por la portada, y los programas que esas páginas cargan: 994.507 ficheros, cada uno con su huella y la hora exacta en que llegó. Ese archivo es el original contra el que se comprueba todo lo que publicamos. 718 dominios no devolvieron nada, y eso también es un hallazgo: tiene su propia sala.

§ 3Qué dominios se enseñan

Que un dominio parezca público no basta para enseñarlo. Solo salen piezas de los que se puede probar que son de la Administración: por un documento, como un .gob.es o un certificado de una autoridad pública; porque el propio sitio se declara sede electrónica; porque una fuente oficial dice que es una universidad o un organismo público; porque el propio sitio enseña en su aviso legal, su portada o su pie el NIF de una entidad local de su provincia o de un órgano del Estado o de una comunidad; o porque es subdominio de uno de ellos. Hoy son 1.716 de 2.172.

Cuando una pieza sale de otra casa del sector público —⁠una empresa pública, el Congreso⁠—, lo dice y explica en qué se apoya. De los demás dominios se guarda todo y no se enseña nada, aunque el nombre parezca inequívoco.

§ 4Cómo se encuentra lo que se expone

Primero lee un programa: 49 detectores y 87 reglas recorren el archivo buscando cosas concretas, como una etiqueta que los navegadores ya no entienden, la dirección de una máquina de la red interna o un aviso de error impreso en la página. Es rápido y no se inventa nada, pero no sabe si lo que encuentra está en código vivo o en un comentario.

Después lee un modelo de lenguaje. Juzga cada hallazgo, dice si el código se ejecuta y cuánto importa, y lee ficheros enteros buscando lo que ninguna regla sabe describir. Lo que dice es una cola de trabajo, no un veredicto.

Al final lee una persona, y solo se convierte en pieza lo que es a la vez grave y llamativo: que importe, porque toca la seguridad, el dinero, un trámite, los datos de alguien o la red por dentro de un organismo, y que se entienda sin saber programar. Lo que solo es curioso se cuenta en el archivo, no en una pieza.

§ 5Cómo se comprueba cada frase

Un modelo puede escribir una frase creíble sobre un código que no ha visto. Por eso la última palabra la tiene un programa que compara bytes: cada cita tiene que aparecer en el fichero guardado exactamente igual, una sola vez, en esa línea y en ese dominio. Si no, la pieza no se guarda. Y cada vez que se genera esta web, el programa vuelve a abrir el fichero y compara cada vitrina carácter a carácter.

Antes de publicar se vuelve a pedir la página en vivo, y la pieza dice qué ha cambiado. Todas terminan con dos listas, lo que decimos y lo que no decimos, porque lo que no se ha podido comprobar también se escribe. Y si alguien encuentra un error, se corrige a la vista, con fecha, al final de esta página.

§ 6Lo que no hacemos

  • No probamos nada contra los sitios.

    Ni contraseñas, ni inyecciones, ni herramientas de escaneo. Solo se leen los ficheros que el servidor entrega a cualquiera que abra la página.

  • No decimos «vulnerable».

    Decimos «hay un eval() con datos de la URL en la línea 41». Lo primero es una conjetura; lo segundo, un hecho comprobable.

  • No reconstruimos un síntoma en varios dominios.

    El formulario de un sitio no se parece al de otro. Lo que se comparte es la explicación de la tecnología; el caso concreto, nunca.

  • No decimos «pagado con dinero público».

    Es más de lo que se puede probar. Lo defendible es «servido bajo un dominio de la Administración».

  • No hacemos rankings de vergüenza.

    Se ordenan piezas, no organismos. Una tecnología se puede explicar; una institución no se puede avergonzar.

  • No guardamos nombres de personas.

    Las citas que llevarían el nombre de una persona, en el código o en el HTML, no se publican.

  • No publicamos lo que abriría una puerta.

    Contamos el hecho que cualquiera puede ver desde fuera, y tapamos con ▒ lo que serviría para ir más allá: direcciones privadas, nombres de máquinas y de dominios internos, puertos y rutas de disco. Ninguna pieza trae el camino ni la manera de aprovecharlo.

§ 7El detalle, para quien quiera comprobarlo

Cómo se comprueba cada cita, con sus recuentos; qué mira el programa antes de guardar una pieza; cómo se vuelve a pedir cada página, cómo se hacen las fotos y cómo se mide que el texto se lea. Cada apartado se abre al pulsarlo.

Las cuatro pruebas de la cita

Un modelo de lenguaje puede escribir una frase perfectamente creíble sobre un código que no ha visto. La defensa contra eso no puede ser otro modelo: tiene que ser un programa que compare bytes. Cada afirmación del museo llega con una cita literal, y antes de publicarse pasa por cuatro comprobaciones contra el fichero tal como lo entregó el servidor. Se pasan las cuatro o no se publica: no hay «casi».

prueba 1¿Aparece?Se buscan esos bytes exactos en el fichero guardado. Sin arreglar espacios, ni comillas, ni acentos.se cayeron 535
prueba 2¿Una sola vez?Si el mismo texto sale dos veces en el fichero, la línea que se cita no identifica nada y la prueba no sirve.se cayeron 146
prueba 3¿En esa línea?La línea se cuenta contra el fichero, no la declara nadie. Si no coincide con la que lleva escrita el hallazgo, fuera.aquí no puede caer
prueba 4¿En ese dominio?El fichero tiene que estar en la carpeta de ese dominio del archivo. Citar un fichero de otro sitio sería falsificar la prueba.aquí no puede caer
16.902 de 17.589

propuestas cuya cita aguanta el fichero en disco. Se cayeron 687:

  • 535 · la cita no aparece en el fichero
  • 146 · la cita aparece más de una vez y la línea no la identifica
  • 4 · la cita es más corta que los 24 caracteres que hacen falta para identificar algo
  • 2 · el modelo no devolvió ninguna cita
sobre las 17.589 propuestas con cita de la lectura de los modelos · recuento del 14 de septiembre de 2026

Las pruebas 3 y 4 no pueden tirar nada en este recuento, y decirlo es parte de la medida: aquí la línea la cuenta el propio programa contra el fichero —⁠al modelo no se le pregunta, porque no la sabe⁠— y el fichero se abre desde la carpeta del dominio que se está leyendo. Las dos se quedan porque son las que saltan en el otro extremo del proceso, cuando la cita llega escrita a mano dentro de una pieza.

Lo que estas cuatro pruebas NO demuestran

Demuestran que ese texto está ahí, en ese fichero, en esa línea y en ese dominio. No demuestran que lo que se diga sobre él sea cierto. Son dos cosas distintas y conviene no confundirlas: la primera la resuelve un programa comparando bytes; la segunda la resuelve una persona leyendo, y es la que tarda.

Por eso el museo publica 64 piezas y no miles. Una pieza es un hallazgo que además ha leído una persona. Lo demás —⁠los hallazgos publicables que cuenta Lo medido— es material de trabajo: una cola de lectura, no un dictamen, y la página lo dice con su cifra y su base.

La pieza no se guarda si la cita no casa

Las cuatro pruebas se aplican cuando un modelo propone algo. Pero una pieza la escribe una persona, y una persona también se equivoca al copiar: cambia un espacio, quita un tabulador, arregla una tilde sin darse cuenta. Por eso una pieza no se guarda escribiendo un fichero: se guarda pasándola por escribe_pieza.py, que hace 8 comprobaciones y, si alguna falla, no escribe nada.

Lo que comprueba escribe_pieza.py antes de guardar8 comprobaciones
✓ cada cita aparece exactamente una vez en el fichero
✓ lo resaltado dentro de la cita está en ella una sola vez
✓ lo que la pieza manda tapar no queda escrito en el JSON
✓ el cuerpo mide entre 560 y 930 palabras
✓ la prosa no usa el vocabulario que el museo tiene prohibido
✓ la sala es una de las cinco que existen
✓ las notas van numeradas 1, 2, 3… sin saltos
✓ cada nota va detrás de un párrafo que existe

si algo falla, el fichero de la pieza se queda como estaba
La pieza se lee con el mismo lector que la pinta —⁠los saltos de línea de Windows y los tabuladores, tal cual⁠—, de modo que lo que se comprueba es exactamente lo que se va a publicar.

Ese primer «exactamente una vez» es el que más veces ha dicho que no. Es el criterio de la prueba 2, aplicado en el otro extremo del proceso: una cita que aparece dos veces en el fichero no señala un sitio, y una ficha que la señala está apuntando a cualquiera de los dos.

Antes de publicar, se vuelve a pedir la página

El archivo es una foto: lo que cada servidor entregó entre el 31 de agosto y el 11 de septiembre de 2026. Publicar una pieza sobre esa foto y no volver a mirar tiene dos problemas. Uno, que quien lea la pieza va a abrir la web y puede encontrarse otra cosa. Dos, y peor: si el sitio lo arregló, seguir contándolo en presente es injusto.

Así que antes de publicar se vuelve a pedir cada página citada, con una sola petición de lectura: sin cookies, sin identificarse, sin enviar ningún formulario, sin seguir ningún enlace. Lo mismo que hace un navegador al abrir esa dirección. Se guarda lo que conteste con su huella y su hora, y se compara con lo del archivo.

Lo que queda escrito en la ficha de una piezamanifiesto
https://sede.agenciatributaria.gob.es/static_files/common/script/buscadorIAE-cards.js
   archivo   31 de agosto de 2026, 16:29   sha256 67a5e0ae…
https://sede.agenciatributaria.gob.es/static_files/common/script/buscadorIAE-cards.js
   en vivo   15 de septiembre de 2026, 08:00   sha256 67a5e0ae…   · byte a byte igual
Las dos líneas se publican dentro de la propia pieza, no en un informe interno: cualquiera puede repetir la comparación. Este par es el de la pieza aeat-eval-sustituido.

El resultado se escribe en la pieza con una de estas tres frases, y las tres se han dado:

  • «byte a byte igual» · el servidor sigue entregando exactamente el mismo fichero. Nada que matizar.
  • «distinto · las N citas siguen» · la página ha cambiado —⁠una fecha, un anuncio, un número de versión⁠— pero los trozos que la pieza cita están todos ahí.
  • «distinto · falta la cita nº N» · la página cambió y una cita concreta ya no aparece. La pieza lo dice, con ese número, en la propia página.
27byte a byte igual
25distinto, pero las citas siguen97 citas comprobadas de nuevo
2distinto y falta una citase dice en la pieza, con el número
67páginas vueltas a pedirde 235 ficheros citados por 64 piezas

Esa tercera celda —⁠«distinto y falta una cita»⁠— es la que explica para qué sirve todo esto. Es el sistema publicando, por su cuenta y en la página que señala el problema, que una de sus propias pruebas ya no se sostiene en el sitio de hoy. Un museo que solo enseñara sus aciertos no sería comprobable.

piezaficheros citadosvueltos a pedirresultado de la comparación
aeat-eval-sustituido21byte a byte igual
aemps-paginas-que-se-van20sin pareja en el archivo
aesan-enlish21sin pareja en el archivo
albacete-buscar-adentro10sin pareja en el archivo
apagar-antivirus72byte a byte igual distinto · la cita sigue
boe-contrasena-en-la-direccion21byte a byte igual
caceres-panel42byte a byte igual byte a byte igual
cantabria-interruptor-comentado20sin pareja en el archivo
catastro-escribe21byte a byte igual
ciudad-real-dll21byte a byte igual
clave-no-oposada63distinto · las 3 citas siguen distinto · las 2 citas siguen distinto · las 2 citas siguen
cnmc-sin-vuelta20sin pareja en el archivo
compartir-en-google-plus30sin pareja en el archivo
consumo-uno-siempre-verdad20sin pareja en el archivo
contratacion-fortaleza-cero20sin pareja en el archivo
cordoba-menos-nueve62distinto · las 2 citas siguen distinto · las 4 citas siguen
cuenca-video-escritorio21distinto · las 4 citas siguen
dgt-historial-al-azar51distinto · las 7 citas siguen
dgt-seis-idiomas52distinto · las 7 citas siguen distinto · las 2 citas siguen
disponible-proximamente40sin pareja en el archivo
el-anyo-escrito-a-mano40sin pareja en el archivo
el-aviso-que-se-imprime126distinto · las 3 citas siguen byte a byte igual distinto · las 2 citas siguen byte a byte igual
el-sello-que-viene-de-dentro42distinto · las 2 citas siguen distinto · las 4 citas siguen
enlaces-a-la-red-interna61sin pareja en el archivo
euskadi-datasource42distinto · la cita sigue distinto · las 11 citas siguen
granada-punto-y-coma62byte a byte igual byte a byte igual
granada-vineta-de-disco10sin pareja en el archivo
hacienda-valores-de-casa31byte a byte igual
hacienda-velo-que-no-es-nuestro20sin pareja en el archivo
herramientas-opciones-de-internet70sin pareja en el archivo
igualdad-carrito21distinto · falta la cita nº 4
imprima-firme-y-presentelo60sin pareja en el archivo
inclusion-compartir-adentro20sin pareja en el archivo
ine-color-por-su-nombre73byte a byte igual byte a byte igual byte a byte igual
la-tilde-que-llego-rota60sin pareja en el archivo
mapa-youtube-no-es-youtube21distinto · las 3 citas siguen
maquina-virtual-de-java60sin pareja en el archivo
marbella-dni-escaneado21distinto · falta la cita nº 1, 2, 3, 4, 5
navarra-propuestas-en-latin10sin pareja en el archivo
palencia-desarrollo62byte a byte igual byte a byte igual
pamplona-cuatro-bootstrap21distinto · las 5 citas siguen
pap-notificaciones-adentro10sin pareja en el archivo
para-que-todo-este-codigo81byte a byte igual
policia-precio-en-el-boton42byte a byte igual byte a byte igual
preproduccion-abierta33sin pareja en el archivo
pulse-aqui31byte a byte igual
red-des-ocho-cifras31byte a byte igual
relojes31sin pareja en el archivo
renfe-girl-in-separador10sin pareja en el archivo
salamanca-en-arabe31distinto · las 8 citas siguen
sanidad-galleta32byte a byte igual
segsocial-idioma-ltr21distinto · las 5 citas siguen
sepe-bisiesto62byte a byte igual byte a byte igual
serviciosmin-autoridades31distinto · las 4 citas siguen
sevilla-atajo-adentro21distinto · las 5 citas siguen
son-las-ultimas-versiones60sin pareja en el archivo
transportes-consentimiento21byte a byte igual
un-hueco-de-468-por-6040sin pareja en el archivo
una-portada-cuatro-direcciones64distinto · las 2 citas siguen distinto · la cita sigue
untitled-561byte a byte igual
vitoria-remoteaddr21distinto · las 7 citas siguen
web-site-created-using-create-react-app20sin pareja en el archivo
webmail-sin-candado22sin pareja en el archivo
xhtml-1-0-valido60sin pareja en el archivo

Las 64 piezas publicadas, con lo que dice hoy su tabla de pruebas · medido el 19 de octubre de 2026. Una pieza puede citar varios ficheros y no todos tienen copia viva emparejable: una página de error, por ejemplo, se sirve para cualquier dirección y hay que emparejarla por contenido.

Dos fotos, y si solo hay una, por qué

Una cita de código prueba que algo está ahí, pero no dice dónde está eso en la pantalla de quien entra, que es justo lo que necesita quien no programa. Por eso cada pieza lleva, como norma, dos fotos: la web tal como se abre, sin pulsar nada, y la zona afectada, recuadrada dentro de esa misma página.

Las fotos las saca un navegador de verdad contra el sitio en vivo, y el recuadro no se dibuja a ojo: el programa localiza el elemento por su selector y devuelve sus coordenadas exactas dentro de la imagen. El aviso de cookies no se acepta —⁠eso sería consentir en nombre de nadie⁠—: se oculta, que es lo que hace cualquiera con la vista. Y lo que la pieza manda tapar se tapa en la página, antes de disparar: la imagen no llega a contener el dato.

57piezas con las dos fotos
7con una solay el pie dice por qué
0sin ninguna foto

Cuando no hay segunda foto no se deja el hueco en silencio: el pie de la que hay explica qué no se puede enseñar y por qué. Tres casos, copiados tal cual de las piezas:

  • albacete-buscar-adentro · «La cabecera de la portada de tributos.albacete.es el 28 de septiembre de 2026, sin escribir ni pulsar nada: la franja gris de arriba, con la casilla «Buscar...» a la derecha, y debajo el escudo del Ayuntamiento…»
  • navarra-propuestas-en-latin · «Las ocho entradas del primer plegable, con el sindicato, la fecha y la propuesta; abajo asoma el título del segundo, «Convenio laboral». Esta foto es de nuestra copia del 31 de agosto de 2026, servida desde nue…»
  • para-que-todo-este-codigo · «La portada del Instituto de Crédito Oficial el 23 de septiembre de 2026, con el aviso de cookies que sale al entrar, dejado tal cual: lo pinta otro programa, con sus pestañas y sus tres interruptores. El cartel…»

Son tres razones distintas y ninguna es «no me ha dado tiempo»: un fichero que no pinta nada en pantalla, un recuadro que en esa visita mide cero píxeles de alto, y un dato que viaja escrito en la página pero no se ve. Decirlo es parte de la prueba.

Que se entienda sin saber programar

Un museo que solo entienden los programadores ha dejado de ser un museo para convertirse en un informe. Hay un programa, lint_lectura.py, que lee las piezas ya escritas y marca cuatro cosas. No corrige nada ni toca las fichas: avisa, y decide una persona.

  • Jerga sin glosa. Lleva una lista de términos —eval, cookie, hash, innerHTML, DOM…⁠— y, cuando uno aparece dos veces o más, comprueba que cerca haya una explicación en castellano. Para eval valen frases como «coger un texto y ejecutarlo como si fuera programa». Si no está, avisa.
  • Párrafos que no se leen. Por debajo de 60 palabras el párrafo no llega a decir nada; por encima de 115 se pierde el hilo.
  • Frases kilométricas. Más de 45 palabras sin dos puntos ni un inciso con rayas: una enumeración larga se lee bien, una frase larga sin respiro no.
  • Remates largos. La última frase de una pieza es la que se recuerda; por encima de 35 palabras deja de ser un remate.
0 de 64

piezas con algún aviso. Un aviso no es un error: es una segunda lectura pedida por programa. Se corrige o se justifica, pero no se ignora sin mirarlo.

las 64 piezas publicadas · pasada del 19 de octubre de 2026
piezapalabras por párrafoavisos
aeat-eval-sustituido91—
aemps-paginas-que-se-van80—
aesan-enlish77—
albacete-buscar-adentro87—
apagar-antivirus75—
boe-contrasena-en-la-direccion87—
caceres-panel90—
cantabria-interruptor-comentado84—
catastro-escribe84—
ciudad-real-dll90—
clave-no-oposada95—
cnmc-sin-vuelta76—
compartir-en-google-plus82—
consumo-uno-siempre-verdad88—
contratacion-fortaleza-cero77—
cordoba-menos-nueve81—
cuenca-video-escritorio74—
dgt-historial-al-azar82—
dgt-seis-idiomas81—
disponible-proximamente93—
el-anyo-escrito-a-mano85—
el-aviso-que-se-imprime84—
el-sello-que-viene-de-dentro92—
enlaces-a-la-red-interna77—
euskadi-datasource79—
granada-punto-y-coma74—
granada-vineta-de-disco76—
hacienda-valores-de-casa74—
hacienda-velo-que-no-es-nuestro87—
herramientas-opciones-de-internet93—
igualdad-carrito90—
imprima-firme-y-presentelo94—
inclusion-compartir-adentro91—
ine-color-por-su-nombre96—
la-tilde-que-llego-rota96—
mapa-youtube-no-es-youtube83—
maquina-virtual-de-java95—
marbella-dni-escaneado78—
navarra-propuestas-en-latin79—
palencia-desarrollo80—
pamplona-cuatro-bootstrap70—
pap-notificaciones-adentro77—
para-que-todo-este-codigo82—
policia-precio-en-el-boton92—
preproduccion-abierta82—
pulse-aqui84—
red-des-ocho-cifras86—
relojes79—
renfe-girl-in-separador85—
salamanca-en-arabe81—
sanidad-galleta87—
segsocial-idioma-ltr84—
sepe-bisiesto91—
serviciosmin-autoridades91—
sevilla-atajo-adentro79—
son-las-ultimas-versiones92—
transportes-consentimiento82—
un-hueco-de-468-por-6089—
una-portada-cuatro-direcciones92—
untitled-584—
vitoria-remoteaddr93—
web-site-created-using-create-react-app90—
webmail-sin-candado74—
xhtml-1-0-valido97—
Que se lea: la legibilidad, medida

Lo anterior mira las palabras. Falta si el texto se puede leer en la pantalla: cuerpo de letra, contraste, longitud de línea, si la página se arrastra en un móvil. Eso no se decide a ojo, porque a ojo siempre parece que está bien. Lo mide mide.py abriendo la web en un navegador de verdad, recorriendo cada trozo de texto que se pinta y preguntándole al navegador su tamaño y su color reales.

núm.lo que prometesi falla
L1ningún texto < 12 px en páginas de lecturapara la página
L2prosa de lectura entre 17 y 18 px a 1280para la página
L3interlineado de la prosa ≥ 1.6para la página
L4medida de la prosa 60-75 caracteres a 1280para la página
L5notas y pies ≥ 14.4 px en páginas de lecturapara la página
C1contraste de la prosa ≥ 7:1para la página
C2contraste ≥ 4.5:1 en todo texto < 18 pxpara la página
C3contraste ≥ 3:1 en cualquier texto (piso)para la página
M1prosa ≥ 16 px a 390para la página
M2cero scroll horizontal a 390 (sin la máscara)para la página
M3elementos que se salen a 390 sin scroll propioaviso
P1cero peticiones a dominios de tercerospara la página
P2peso de página ≤ 900 KBaviso
A1nada se mueve solo con prefers-reduced-motion: reducepara la página
A2reduce debería apagar también las transicionesaviso
R1micro-rótulos (<11 px) solo en instrumentoaviso

16 promesas comprobables, 12 de ellas paran la publicación · leídas de mide.py el 19 de octubre de 2026. El contraste se calcula componiendo el fondo real capa a capa, no el color declarado, y se validó contra los valores de referencia de la norma.

La lección de este instrumento no fue ninguna de sus cifras, sino que midiendo se descubrió que la regla anterior estaba mal escrita. La medida de línea se venía fijando en «em», que es una unidad de la letra; pero cuántos caracteres caben en una línea depende de qué letra sea. Con la serif de este proyecto, los 34–36 em que parecían correctos daban 58 caracteres, por debajo del mínimo de 60. Ahora lo que se comprueba son los caracteres, contados sobre las cajas de línea de verdad.

§ 8Correcciones

Si algo no es exacto

Si eres responsable de un sitio que aparece aquí y algo no es exacto, queremos saberlo antes que nadie. Una pieza que no se sostiene se retira entera: no se matiza, no se reescribe.

  1. Avísanos

    a @Gsnchez con la dirección de la pieza y qué afirmación consideras incorrecta. No hace falta más.

  2. Comprobamos contra el archivo

    en un plazo de siete días. Si la cita no está en el fichero guardado, la pieza desaparece ese mismo día.

  3. Si el sitio ha cambiado

    la pieza se queda, con la fecha del arreglo escrita en su cabecera. Un problema resuelto es parte de la historia, no una mancha.

Correcciones hechas

  • Cuántas páginas se guardaron de cada sitio

    La portada y el método decían que de cada dominio guardamos la portada y hasta 120 páginas más. Ese es el tope del lector, hasta dónde se leen las páginas de un dominio, no el de la captura: la del 23 al 26 de septiembre de 2026 guardó hasta 1.000 páginas de cada sitio, y muchos llegaron a ese tope. Ahora cada cifra está en su sitio: la captura, en el método y en la portada; el lector, en las fichas de dominio.

  • La radiografía del archivo llevaba cifras escritas a mano

    La página del archivo decía que había portlets de Java en 160 dominios, WebSphere Portal en 60 y la rama 1 de jQuery en 77, que 60 de los 99 dominios que nombran un navegador nombran uno que ya no se puede instalar, y que la puerta de la Administración son 130.783 formularios. Eran cifras escritas a mano de una medición anterior, y la de los 60 navegadores no la sostiene ninguna medida que tengamos. Contadas en la portada de los 1.454 dominios que sirven páginas son 155, 57 y 79; los formularios son 133.892; y la frase de los navegadores que no se pueden instalar ya no está. Decía además que nada de eso es ilegal ni peligroso, que es un dictamen que este museo no hace.

  • Enlaces a la red interna: no van subrayados

    La pieza Enlaces que no salen del edificio decía que un enlace así va subrayado como los demás. En sus propias fotos no lo va: el de Pamplona sale en verde y en negrita, como el enlace de encima, y el de Sevilla en gris, como el resto del pie. Lo que se sostiene es que se pinta como los demás enlaces de su página, y así lo dice ahora. La pieza suma además dos casos, las preguntas frecuentes de las sedes electrónicas de la Seguridad Social y del FROB.

  • El método decía que solo se publicaba de 378 dominios

    El método decía que solo se publican piezas de los 378 dominios con titularidad probada por documento o sede electrónica declarada, y que de los demás se guarda todo y no se enseña nada. No era así: 25 piezas citaban 41 direcciones de fuera de esos 378, casi todas subdominios de organismos que sí estaban dentro, universidades públicas o webs de organismos públicos con certificado comercial. Revisadas una a una, 38 se sostienen y ahora cada pieza dice en qué se apoya; un webmail que se atribuía a la Diputación de Guadalajara no tenía ninguna prueba y ha salido de su pieza. El criterio, escrito ahora en el método, suma a las dos pruebas de antes el certificado académico de una universidad pública o de un organismo público, comprobado en el Registro de Universidades, Centros y Títulos o en la norma que lo crea, y los subdominios de todos ellos; una sede cuenta si ha contestado alguna vez, y un certificado de la ACCV, la autoridad pública valenciana, como el de cualquier otra autoridad pública: 1.474 de 2.172 dominios. Las entidades del sector público que no son Administración, como una empresa pública o el Congreso, entran si la pieza lo dice. Los 378 siguen siendo los del atlas.

  • La portada y el método se habían quedado en la captura vieja

    La portada y el método decían que no publicamos casi nada de seguridad y que la única excepción son las pantallas que piden la contraseña sin cifrar. Dejó de ser verdad cuando publicamos las webs que anuncian máquinas de su red interna. Ahora dicen lo que hacemos: contamos el hecho que se ve desde fuera y tapamos lo que serviría para ir más allá. Decían además 36 detectores (son 49) y, en un rótulo, 93 reglas de censo (son 87); el apartado de lo medido daba 706 dominios que no sirven nada y 14 sin DNS, cifras de la captura anterior (en la del 23 al 26 de septiembre son 718 y 4), y cuatro cifras de la portada llevaban la fecha del 14 de septiembre. Ahora todas salen de la captura y del código, y el método cuenta cómo trabajan hoy los modelos y que una pieza tiene que ser grave y llamativa a la vez.

  • Acceso webmail: no teníamos prueba de que el correo de Guadalajara fuera de la Diputación

    La pieza “Acceso webmail” enseñaba tres correos web cuya pantalla de acceso solo se abre sin avisos por una conexión sin cifrar, y los atribuía a las diputaciones de Almería y Guadalajara y al Ayuntamiento de Mérida. Del correo de Guadalajara no teníamos ninguna prueba de que fuera de la Diputación: la portada de su dominio, con www y sin él, es la página de espera de un proveedor de alojamiento; la web de la Diputación está en otro dominio, y su portada no lo enlaza; y la pantalla de acceso no lleva aviso legal. Puede que lo sea, pero no lo hemos podido probar, y ha salido de la pieza. La pieza cuenta ahora dos casos y dice en qué se apoya cada atribución: el dominio del correo de Almería, dipalme.es, sirve con un certificado de la FNMT a nombre de la Diputación, y el aviso legal de merida.es da como titular al Ayuntamiento de Mérida. El 29 de septiembre las dos direcciones seguían igual.

  • Dos rutas de disco, tapadas

    Las piezas de Marbella Crea y de la viñeta del Boletín de Granada enseñaban enteras dos rutas del disco de sus servidores, la de la carpeta donde se guardaban los DNI escaneados y la de la imagen de la viñeta. El museo no reproduce rutas de disco de un servidor: son el plano de dentro, no el error que sale a la calle. Ahora se ve la parte que explica cada pieza, la del producto (C:\inetpub\wwwroot\ en una, /opt/tomcat/webapps/ROOT/WEB-INF/ en la otra), y lo propio de cada sitio va tapado con ▒. Lo que cuentan las dos piezas no cambia.

  • El lorem ipsum no tiene cinco siglos, y en la página de Educación de Navarra los sindicatos van plegados

    La pieza Las propuestas en latín decía que el lorem ipsum tiene casi cinco siglos y que se atribuye a un impresor del siglo XVI. Esa fecha no tiene respaldo: quien la difundió reconoció que era una suposición, y como texto de relleno está documentado desde los años sesenta del siglo XX. La pieza ya no da fecha. Contaba también que quien abre la página de propuestas sindicales ve los nombres de los cuatro sindicatos con el latín plegado debajo de cada uno: los nombres van dentro de lo plegado, y lo que se ve son los títulos. Y hablaba de un bloque plegado cuando son tres, los tres con los mismos sindicatos, la misma fecha y el mismo latín. Además daba por hecho quién había montado la página y por qué se quedó así; no consta, y ya no lo cuenta.

  • Las páginas de la Agencia del Medicamento que se van solas: las cifras, recontadas, y seis destinos cerrados

    La pieza Trece páginas que se van solas decía que el apartado institucional de la web de la Agencia Española de Medicamentos tenía 384 páginas guardadas y que las otras 371 traían texto, y que el comentario de plantilla sin rellenar estaba en 785 páginas. No hemos podido reproducir esas cifras: recontadas con el criterio de las cifras del archivo, las trece están entre las 28 páginas de proyectos, las otras 15 tienen texto, y el comentario está en 790 de las 791 páginas guardadas del sitio. Decía también que quien pulsa esos enlaces no ha leído nada sobre el proyecto, cuando la lista de proyectos da de cada uno unas líneas; que la fundación de destino es privada, algo que no consta; que un lector de pantalla se encuentra la página vacía, cuando trabaja sobre un navegador que sí salta; y cómo se hicieron los desvíos, que tampoco consta. Y contaba cinco destinos cerrados: el 26 de septiembre eran seis, porque la dirección que se había mudado acaba, tres saltos después, en una página no encontrada.

  • Las copias de pruebas no salen de los registros de certificados, y la de Huesca se declara la buena

    La pieza La copia de pruebas dice Home contaba que los nombres de las copias de pruebas salen de los registros públicos de certificados y que no había que adivinar nada. El censo del museo junta esos registros con preguntas a la guía de direcciones de internet por unos cincuenta nombres habituales, entre ellos pre, test y desarrollo, y la copia de la Diputación de Huesca no tiene ningún certificado a su nombre en esos registros. Decía también que esa copia no lleva la etiqueta que indica a los buscadores cuál es la dirección buena de una página: la lleva, y señala a la propia copia. Recortaba los títulos de las dos pestañas, que llevan los dos el nombre de la Diputación, y daba unas cifras de páginas por dirección que, recontadas con el criterio de las cifras del archivo, son otras: siete copias sirvieron más de cien páginas, y la de Huesca 375, no 711.

  • El botón de Google+: las cifras, recontadas, y la noticia de Teruel que se volvió a pedir era otra

    La pieza Compartir en Google+ decía que el botón seguía en 9.932 páginas de 53 dominios y que 24.268 páginas de 105 dominios cargaban su programa o llevaban su marca. No hemos podido reproducir esas cifras. Recontadas, son más de diez mil páginas con un enlace a Google+, y unas 4.000 con el programa del botón oficial; la segunda cifra contaba también un programa de Google que sirve para otros botones y nombres de iconos que no son el botón. Decía además que la noticia de Teruel se había vuelto a pedir el 16 de septiembre: la que se pidió ese día era otra; la citada se pidió el 26 y el botón sigue. Una de sus citas enseñaba, dentro de la dirección de esa otra noticia, los nombres de dos personas; ahora cita el segundo botón de la misma noticia. Y contaba que nadie mira los pies de página ni está encargado de ellos, algo que no hemos medido.

  • Los enlaces de Pamplona no van a la misma carpeta, y no sabemos cómo llegaron a la página

    La pieza Enlaces que no salen del edificio decía que los dos enlaces de 2019 de la página de presupuestos de Pamplona apuntan a la misma carpeta y al mismo fichero, y que solo cambia a quién se le pide. Van a carpetas y ficheros distintos de la misma web; lo que cambia en el segundo es que empieza por una dirección de la red interna. Contaba también, como si lo supiéramos, cómo llegan estos enlaces a una página: quien edita la web copia la dirección desde dentro y nadie lo nota. No consta, y ya no lo cuenta. Las cifras del conjunto, recontadas el 26 de septiembre, cambian en unas pocas páginas porque parte de los ficheros los reescribió la recaptura de esos días; la pieza las redondea y el recuadro de lo que decimos da las dos cuentas.

  • Los huecos de Flash: el aviso en inglés es de nuestro navegador, y no todos están vacíos

    La pieza Un hueco de 468 por 60 decía que el navegador escribe en inglés su aviso de que no ha podido cargar el complemento. Lo escribe en inglés el nuestro, que solo trae ese idioma; el de cada lector depende de su navegador. Decía también que en ninguna de las páginas había nada preparado para cuando faltara Flash: en 25 hay una imagen o una frase. Sus cifras contaban contenidos distintos y no ficheros: recontadas con el criterio de las cifras del archivo son unas 360 páginas de 24 sitios, 269 de ellas de la web de deportes de Jaén, y otras 224 que solo piden Flash a Internet Explorer. Y contaba lo que enseñaba el fichero de Córdoba, que no hemos abierto, y lo que hay en una página de Adobe que no hemos podido ver; ya no lo cuenta.

  • El año del pie: las cifras, recontadas, y la página de Granada que sí trae sus iconos

    La pieza El año escrito a mano decía que unas 80.000 páginas del archivo llevan un aviso de derechos con un año y que más de 20.000 se quedaron en 2020 o antes. Recontadas con la misma regla, son unas 57.000, y casi 14.000 las de 2020 o antes; el recuento anterior no se puede reproducir. Decía que en la noticia de la Universidad de Granada los iconos del pie copiado no llegan: el 16 de septiembre no llegaron a nuestro navegador y el 28 sí. Decía que una página que no ejecuta programas es la que lee un buscador o un lector de pantalla; un lector de pantalla lee lo que pinta el navegador, que sí los ejecuta. Y contaba lo que habían pensado o dejado de hacer quienes escribieron esos pies, algo que no consta.

  • La tilde de Valladolid no la decide cada navegador, y la de Ceuta no se ve sin pasar el ratón

    La pieza La tilde que llegó rota decía que el calendario de la sede de Valladolid no declara en qué tabla está escrito y que cada navegador decide por su cuenta. La página no lo dice dentro, pero su servidor la entrega diciendo UTF-8, y así la lee cualquier navegador: los dos signos rotos van escritos tal cual. Decía también que el rótulo roto de la sede de Ceuta se veía en un menú; es el nombre de un icono que solo sale al pasar el ratón por encima, y no lo hemos visto en pantalla. Contaba que quien entra en la extranet del BOE con Cl@ve entra, algo que no probamos, y daba una cifra del detector del museo, 91 textos en 49 sitios, que hoy no se puede reproducir. Y suponía cómo se habían roto las tildes y quién las había pegado; no consta.

  • El uno del catálogo de Consumo: lo que hace el programa, no lo que vimos

    La pieza El uno que siempre es verdad contaba como vistas cosas que solo leímos en el código: que al elegir una unidad editora el otro desplegable se pone solo en Cualquiera y que los desplegables funcionan. No usamos el buscador; es lo que el programa está programado para hacer. Decía también que la página guardada el 31 de agosto traía el Any; esa copia no se conserva, y la que lo trae es la del 21 de septiembre. Suponía además para qué se puso el uno y por qué se quedó, juzgaba razonable la regla que la propia pieza dice no juzgar y atribuía el catálogo al Ministerio de Consumo, cuando está en la web del de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

  • La inscripción del CSIC se registra, no hay que llevarla a Serrano 117

    La pieza Imprima, firme y preséntelo terminaba diciendo que la inscripción en la bolsa de trabajo del CSIC, enviada por internet, se imprime, se firma y se lleva a la calle Serrano 117, y que la respuesta no daba otra vía. La respuesta dice que se dirige al CSIC en esa dirección y que se puede registrar por los procedimientos de la ley de procedimiento administrativo o en el Registro General del CSIC: llevarla es una de dos vías, y las dos empiezan por el papel. Decía también que cada respuesta de esas preguntas frecuentes va plegada bajo su pregunta: lo plegado es el apartado entero, y al abrirlo salen todas. Y llamaba compensación para pensionistas a la compensación económica para personas afectadas por el amianto, que es como la llama la Seguridad Social. La pieza cuenta ahora, además, la pregunta siguiente de la misma página: los documentos que acompañan a la inscripción se escanean y se envían por internet.

  • El párrafo de los applets de Defensa está en un comentario y no se ve

    La pieza Tener instalada una máquina virtual Java decía que la sede del Ministerio de Defensa, en la página de su servicio de registro, pide permisos para descargar y ejecutar applets Java y promete una lista de navegadores válidos que no está. Ese párrafo está en el código de la portada de la sede, pero dentro de un comentario, un trozo que el navegador se salta: quien entra no lo ve, ni el 31 de agosto ni el 26 de septiembre. La pieza contaba también que la respuesta de la sede de Justicia empieza por la máquina virtual Java: es el tercero de tres puntos, tras activar JavaScript y no usar TLS 1.1 ni 1.2. Decía que iba sin foto, y llevaba dos. Y metía en la misma cuenta a la CNMC, que pide Java para un programa que se ejecuta fuera del navegador, algo que la propia pieza dejaba aparte. Ahora dice que el detector encontró Java en 9 sitios y que en 8 se lee en la página.

  • Opciones de Internet: 24 sitios dan la ruta del certificado, no 32

    La pieza Herramientas, Opciones de Internet decía que 32 sitios públicos del archivo dan la instrucción de Internet Explorer para ver el certificado, y que el rastreo encontró Opciones de Internet en 88 sitios, 78 con Internet Explorer al lado y 32 en políticas de cookies. Esas cifras no se han podido reproducir. Repetido el rastreo el 26 de septiembre sobre las páginas HTML de la captura cerrada, sale en 84 sitios, 79 con Internet Explorer cerca, 36 con la ruta de las cookies y, leídos uno a uno, 24 con la ruta de Internet Explorer a los certificados. Los ficheros son los del archivo tal como están hoy, que una recaptura posterior reescribió en parte, y así lo dice la pieza. Decía también que la página de Red.es sigue con Firefox después de Internet Explorer: para JavaScript solo da Internet Explorer.

  • Disponible próximamente: la página de Málaga es una noticia de 2021, y en Justicia hay un impreso

    La pieza Disponible próximamente presentaba la página de la sede de la Diputación de Málaga como su lista de herramientas de administración electrónica, puestas a disposición de los ayuntamientos. Es una noticia de su sección de actualidad, publicada el 30 de abril de 2021, que enumera las herramientas con las que la plataforma de la Diputación busca integrarse; la fecha la escribe la propia página, no solo su dirección. Decía que la ficha de Justicia es una sola línea envuelta en once etiquetas de estilo: son doce, y la ficha, además de avisar de que el trámite en línea está en construcción, ofrece el modelo de solicitud para descargar. Suponía cómo se había escrito esa línea y que nadie había vuelto a mirar esas páginas, cosas que no constan. Y sus fotos no enseñaban la salvedad de Tráfico, que va en un apartado plegado, ni el aviso de la CNMC ni la línea de Justicia: se han repetido abriendo lo que abriría un lector.

  • El velo de Hacienda: el salvavidas es de un botón, y el jQuery viejo lo carga la propia página

    La pieza No es nuestro, pero la tapa decía que cinco segundos es lo máximo que una página del Ministerio de Hacienda estará tapada aunque todo lo demás falle. El salvavidas de cinco segundos es de esa página y solo se arma al pulsar uno de los dos botones del filtro. Decía que SharePoint trae su jQuery de hace años y que, en vez de actualizarlo, el programa se escribió sin él: lo que hay es que la propia página, dos líneas antes del programa del filtro, carga jQuery 1.4.2, de 2010, con un aviso de error a nombre del filtro, y antes dos copias de la 3.6.0. Suponía además cómo se trabaja en el portal, qué sabía quien escribió el fichero y que nadie llega a ver el velo ajeno, cosas que no constaban. El 28 de septiembre abrimos la página sin pulsar nada, con y sin el programa del filtro, y el velo no apareció; la pieza lo cuenta, y cuenta qué programa de la página lleva un recuadro con esos nombres.

  • XHTML 1.0 válido: León en su página de acceso, y las insignias del W3C miden 88 por 31

    La pieza XHTML 1.0 válido decía que las tres insignias de la Universidad de Córdoba miden 85 por 32 píxeles, el tamaño con el que las reparte el W3C: las del W3C miden 88 por 31, como las de Canarias, que se cargan de su web; y no las tres enlazan a un validador, la de accesibilidad lleva a una explicación. La página de León que citaba era una página de error que pudo provocar nuestro programa de captura al pedir una dirección mal escrita. Pedida como la pide un navegador, la insignia solo sale en la pantalla de acceso a una herramienta interna de esa sede, que no citamos: León sale de la pieza. Las cifras del rastreo, 75 sitios con insignia o enlace al validador, no se pudieron reproducir: con una regla escrita, 42 sitios llevan la imagen de la insignia de XHTML y 13 de ellos se declaran ya HTML5. Y el remate decía que el validador de los ocho errores es al que apunta la insignia de Canarias, que no lleva enlace.

  • Son las últimas versiones: las cuentas, recontadas, y la página del paro ya se lee

    La pieza Son las últimas versiones decía que en el archivo hay 99 frases de navegador recomendado y que, leídas una a una, 58 nombran Internet Explorer o Netscape con su versión; que 68 sitios recomiendan una resolución, 5 la de 800 por 600, 24 Internet Explorer 8, y que la misma frase de 1280 por 1024 está en 17. Esas cifras no se han podido reproducir. Recontadas el 28 de septiembre con la regla que el museo tiene escrita, son 76 sitios; leídos uno a uno, 67 nombran Internet Explorer o Netscape con versión, 34 Internet Explorer 8, 6 recomiendan 800 por 600 y la frase exacta de 1280 por 1024 está en 25. Decía también que la página del SEPE que pide un componente ActiveX no se dejaba leer sin identificarse: el 28 se sirve sin pedirlo, con el mismo párrafo. Y afirmaba que los trámites de esas sedes se hacen, cuando no hemos hecho ninguno.

  • El boletín de Patentes: el título no es lo único escrito a mano, y Canarias no usa la misma plantilla

    La pieza Web site created using create-react-app decía que el título de la página del Boletín Oficial de la Propiedad Industrial es lo único que alguien escribió a mano: también está fuera de la plantilla la petición de una tipografía a Google. Presentaba la aplicación de la sede de Canarias como hecha de la misma manera, cuando está hecha con otra herramienta y sirve solo de comparación por su aviso en castellano. Decía que el detector encontró 24 avisos de este tipo en 7 sitios del archivo, una cifra que salía de una selección previa: pasada la misma regla por el archivo, son 29 sitios, 21 de ellos con la frase de fábrica en inglés. Y afirmaba que casi todo el mundo navega con JavaScript y que nadie leyó esas frases, cosas que no habíamos medido. El 28 de septiembre comprobamos además que, dibujado, el boletín está en castellano y la página sigue declarándose en inglés.

  • Pinche aquí: el recuadro de la foto caía en la pregunta siguiente

    En la pieza Pinche aquí, el recuadro de la foto de la sexta respuesta caía unos sesenta píxeles más abajo, sobre el final de esa respuesta y la pregunta siguiente. La foto se ha repetido el 28 de septiembre, sin recuadro y con la sexta pregunta en el centro. La pieza decía también que el apartado de sugerencias tiene tres páginas: son las tres que guardamos.

  • Salamanca en árabe: lo que cambiaba entre copias era nuestro navegador

    La pieza Requisitos ténicos, en árabe decía que, comparada con la copia del 31 de agosto, la edición árabe del 21 de septiembre cambiaba en tres líneas: dos números de versión de los programas del gestor, de 125.0 a 128.0, y un valor de verdadero a falso. No eran versiones del gestor: en esas líneas el servidor escribe la versión y el sistema del navegador que pide la página, y cambiaban porque las dos copias se pidieron con navegadores distintos. Eran además seis líneas, contando dos claves que cambian en cada petición. La página no había cambiado. Decía también que la sede se sirve con 21 páginas en castellano y 18 en cada otro idioma, que son las que guardamos, y que lo que hay detrás de la ventanilla solo existe en castellano, algo que no habíamos comprobado.

  • El sitio mide ahora la captura del 23 al 26 de septiembre

    Hasta hoy, todas las cifras del archivo eran de la captura del 31 de agosto al 11 de septiembre, que una recaptura posterior había reescrito en parte. Desde hoy miden una captura nueva y completa, hecha del 23 al 26 de septiembre de 2026 y cerrada ese día: 994.507 ficheros, 590.886 de ellos HTML, 112,7 GB. Se mueven todas a la vez, casi siempre en unas pocas unidades. La que más, los sitios cuya portada carga Dojo o YUI: la portada decía 158, un recuento del 14 de septiembre que la regla de ahora no reproduce ni en la captura vieja; con la nueva son 45. Del atlas de dominios salen 14 fichas, las de sitios que en la captura anterior sirvieron páginas y en la nueva no le sirvieron ninguna a nuestro capturador (entre ellos los del Ayuntamiento de Sevilla, la sede de la UNED y la web y la sede del Ministerio de Inclusión), y entran 4 que ahora sí: La Moncloa, la sede de Vigo y la de Ciudad Real. Las piezas no cambian: cada cita se comprueba contra la copia del fichero que citó, guardada con su huella. Las nueve piezas de conjunto se han recontado sobre la captura nueva ese mismo día, y cada una lo dice; el embudo de la lectura con modelos sigue siendo el de la captura anterior, porque se hizo sobre ella.

  • Comparte en redes sociales: las páginas del ministerio son todas del 8 de septiembre

    La pieza Comparte en redes sociales decía que el museo guarda 1.227 páginas de la web del Ministerio de Inclusión, capturadas entre el 31 de agosto y el 8 de septiembre. Son de la captura cerrada el 11 de septiembre, y las 1.227 se pidieron el 8: el sitio se capturó también el 31 de agosto, pero de cada página cuenta su última copia. La captura siguiente no tiene ninguna, porque el servidor no dejó entrar a nuestro capturador. Decía también que, si alguien publica el mensaje que prepara un botón, esa es la dirección que les llega a los demás: eso depende de lo que haga cada red, que no hemos comprobado, y ya no lo dice. Y ponía los botones debajo de las noticias, cuando van debajo de la foto, antes del texto. El 28 de septiembre seguían igual, también en la noticia publicada ese día.

  • Buscar...: el programa de Albacete está en 15 páginas, y no sabemos cómo llegó ahí la dirección

    La pieza Buscar... decía que el programa de la casilla de la Oficina Virtual del Contribuyente de Albacete está en 12 de las 28 páginas que guarda el museo de ese sitio y que las otras 16 no lo llevan. Está en 15: en las 12 con la cabecera de la oficina, con la dirección de la red privada, y en tres avisos de error, con la dirección en blanco y sin sitio donde poner la casilla. Las cuentas son de la captura cerrada el 11 de septiembre. Contaba también, como la explicación más corta, que la dirección se escribió y se probó desde esa red, donde sí responde; no consta, y ya no lo cuenta. El 28 de septiembre la casilla seguía igual.

  • on line 276: la hemeroteca de Córdoba no se llama así en pantalla

    La pieza on line 276 decía que la antigua web de noticias de la Universidad de Córdoba se llama en pantalla «Hemeroteca». La palabra está en su código, como nombre del servicio, pero en nuestro navegador esa caja queda detrás de la foto de la cabecera y no se ve; el titular que se lee es Actualidad Universitaria. Lo que sí consta es que el portal de noticias actual la enlaza con ese nombre, en 37 de sus páginas guardadas, y así lo cuenta ahora la pieza.

  • El año del pie: la cuenta se dejaba las páginas que escriben el © con su código

    La pieza El año escrito a mano, corregida ya el 28 de septiembre, decía que en la captura del 31 de agosto al 11 de septiembre unas 57.000 páginas llevan un aviso de derechos con un año, unas 21.000 de ellas con 2026, y que 18 páginas de 5 sitios escriben el año con una fórmula. Su regla lee el signo © también cuando va escrito con su código HTML, &copy;, pero la lista de páginas que miró aquella cuenta no incluía las que solo lo escriben así. Con la misma regla y la misma captura son 62.291, 26.553 con 2026 y 21 páginas de 8 sitios; la de 2020 o antes, casi 14.000, era buena. Ahora la pieza cuenta sobre la captura del 23 al 26 de septiembre: unas 65.000, unas 27.000 con 2026 y más de 15.000 de 2020 o antes.

  • Google+ y Tuenti: la cuenta se dejaba tres sitios

    La pieza Compartir en Google+ decía, contado sobre la captura del 31 de agosto al 11 de septiembre, que unas 4.000 páginas de 19 direcciones cargaban el programa del botón oficial y que 18 páginas de seis direcciones enlazaban a Tuenti, entre ellas las de tres universidades. La lista de páginas que miró aquella cuenta no incluía las de rtve.es, lasalina.es ni ftp.uniovi.es: con la misma regla y la misma captura eran 4.015 de 21 direcciones, 10.780 con un enlace a Google+ en vez de 10.761, y 19 páginas de siete direcciones con enlace a Tuenti, de cuatro universidades. Ahora la pieza cuenta sobre la captura del 23 al 26 de septiembre.

  • Los huecos de Flash: la cuenta se dejaba ocho sitios

    La pieza Un hueco de 468 por 60, corregida ya el 28 de septiembre, decía que en la captura del 31 de agosto al 11 de septiembre unas 360 páginas de 24 sitios pedían Flash, Silverlight o un applet donde un navegador de hoy lo lee, y que en 25 de las de Flash había una imagen o una frase para cuando faltara. La lista de páginas que miró aquella cuenta dejaba fuera 20 que la regla cuenta, entre ellas ocho del Ayuntamiento de Zaragoza y cinco de la Universidad de Santiago: con la misma regla y la misma captura eran 385 páginas de 32 sitios, y 33 con algo dentro, ocho de ellas de Zaragoza, con enlaces a sus vídeos. Ahora la pieza cuenta sobre la captura del 23 al 26 de septiembre: unas 380 páginas de 26 sitios, y 13 con algo dentro.

  • Enlaces a la red interna: la diferencia no era de la recaptura

    Al corregir el 28 de septiembre la pieza Enlaces que no salen del edificio dijimos que sus cifras cambiaban en unas pocas páginas porque la recaptura del 21 y 22 de septiembre había reescrito parte de los ficheros. No era eso: aquella cuenta dejó fuera cuatro páginas de saludinforma.es que la regla sí cuenta. Con ellas, la captura del 31 de agosto al 11 de septiembre da 6.578 páginas, lo mismo que el recuento del 21 de septiembre, de 29 sitios y 27 organismos, con 28 máquinas, y no 28 sitios, 26 organismos y 27 máquinas. Ahora la pieza cuenta sobre la captura del 23 al 26 de septiembre: unas 2.200 páginas de 27 sitios.

  • XHTML 1.0 válido: la cuenta de insignias se quedaba corta

    La pieza XHTML 1.0 válido decía que el rastreo del museo encontraba la imagen de la insignia de XHTML en 42 sitios, 13 de ellos con páginas que se declaran HTML5. La regla que daba era una etiqueta img cuya dirección, texto alternativo o título dice xhtml, pero el recuento solo miraba las imágenes cercanas a un enlace al validador o con un nombre de insignia conocido. Aplicada a las páginas enteras y leída a mano sobre los mismos ficheros de aquella captura, la del 31 de agosto al 11 de septiembre, la insignia estaba en 48 sitios, 17 de ellos HTML5. Contada ahora sobre la captura del 23 al 26 de septiembre, está en 49 sitios, y en 17 las páginas que la llevan se declaran HTML5.

  • Opciones de Internet: tres de las 36 eran de ventanas emergentes, no de cookies

    La pieza Herramientas, Opciones de Internet decía que en 36 sitios la ruta Opciones de Internet, Privacidad aparecía en la política de cookies. En tres de ellos, la sede de Justicia y las dos webs de Red.es, esa ruta sirve para desactivar el bloqueador de ventanas emergentes: eran 33 de cookies y 3 de ventanas emergentes. Contada ahora sobre la captura del 23 al 26 de septiembre, son 30 y 3.

  • Untitled 5: los títulos de fábrica eran más de seis

    La pieza Untitled 5 decía que en la captura había seis páginas con el título de fábrica de un editor. Contaba solo los títulos que empiezan por Untitled, y dejaba fuera dos páginas de aquella misma captura tituladas Documento sin título, que es uno de los dos ejemplos de título de fábrica que da la propia pieza. Recontado sobre la captura del 23 al 26 de septiembre con los dos nombres, son cuatro páginas.

  • Tres fotos salían mal por un fallo de nuestra cámara

    La herramienta con la que el museo hace las fotos de las piezas encogía un instante la ventana del navegador al disparar, y algunas páginas salían a medio cambiar: la portada del Gobierno de Canarias, con la cabecera más pequeña de lo que es, y la respuesta de la sede de la Diputación de Ourense, con un submenú a medio abrir encima. Y el pie de la foto de la Oficina Virtual de Albacete decía que, más abajo, un menú salía desplegado sobre el contenido y que no sabíamos si la web se veía así: era nuestro navegador. El fallo está arreglado y las fotos, repetidas el 28 de septiembre. Revisadas las demás fotos publicadas, ninguna más estaba afectada; dos pies se han corregido para decir exactamente lo que señala su recuadro.

  • Relojes: una hora vieja que no guardamos

    La pieza Dos maneras de mover un reloj decía que el 14 de septiembre la cabecera de una aplicación de la sede de Transportes marcaba las tres y media de la madrugada a la una del mediodía. No guardamos copia de esa página, así que no podíamos enseñarlo. Lo hemos cambiado por lo que vimos y guardamos el 26 de septiembre: a las tres y veinte de la tarde, las cabeceras de las dos aplicaciones marcaban las cinco y media de esa madrugada.

  • La foto de La Fuensanta enseñaba sus teléfonos

    La pieza del vídeo de Cuenca enseñaba la página de la instalación de La Fuensanta con un pie que decía que la habíamos recortado para no reproducir teléfonos. El recorte llegaba hasta los dos teléfonos de la instalación, uno de ellos un móvil, y se veían. La foto se ha rehecho el 26 de septiembre cortando por encima de ellos.

  • Por https, el correo web no da una página en blanco: da un error de certificado

    La pieza sobre el correo web de las diputaciones de Almería y Guadalajara y del Ayuntamiento de Mérida decía que, escrita la dirección con https en un Chrome normal, la respuesta era una página en blanco, y que la única manera de llegar a la pantalla de acceso era sin cifrar. La página en blanco era la de nuestro navegador de fotos, que no tiene pantalla y no pinta los avisos de certificado; no hemos visto lo que enseña uno de escritorio. Y el servidor sí contesta por https: pedida sin comprobar el certificado, entrega la misma página. Lo exacto es que el certificado es de otro nombre y el navegador se para, y que la única vía sin ese tropiezo es la de sin cifrar. La pieza decía además que el personal de los tres organismos entra por esa pantalla, y señalaba a quien instaló el correo; las dos cosas las negaba su propio apartado de lo que no decimos. Se ha corregido el texto.

  • Mi BOE carga tres programas, no uno

    La pieza La contraseña, en la dirección decía que la página de acceso a Mi BOE carga un solo fichero de JavaScript, el del menú desplegable. Carga tres: ese, el de reCAPTCHA de Google y unas líneas escritas en la propia página. Ninguno cambia cómo se envía el formulario, así que lo que la pieza cuenta se sostiene: las líneas propias solo guardan la ficha de reCAPTCHA en un campo oculto. Decía también que el atributo autocomplete pide al navegador que no recuerde lo escrito; pide que no rellene los campos por su cuenta. Y que la dirección quedaría en cualquier equipo del camino, cuando con la conexión cifrada esos equipos no la ven. El 26 de septiembre repetimos la prueba del método con el formulario copiado en una página nuestra, sin enviar nada: Chrome sigue diciendo get.

  • La página sin título del IGN no es una exposición sobre Madrid

    La pieza Untitled 5 decía que la página del Instituto Geográfico Nacional presenta una exposición sobre Madrid. Es la visita virtual de una exposición de mapas antiguos del mundo; Madrid solo aparece en su dirección. Decía también que el cinco del título indicaba que aquella tarde se habían abierto cuatro documentos antes, y contaba que las páginas llamadas prueba se hicieron para probar algo: ninguna de las dos cosas consta, y la segunda la negaba la propia pieza en lo que no decimos. Se ha corregido el texto; las cinco páginas conservaban su título el 26 de septiembre.

  • El Archivo de Pamplona pedía veintidós programas, no veinte

    La pieza Cuatro veces la misma librería contaba veinte programas y 1.520.936 bytes, treinta y siete veces la página. Nuestro recuento se saltó dos etiquetas: una escrita en mayúsculas y otra con comillas simples. Eran veintidós etiquetas y veintiún ficheros distintos, 1.596.047 bytes, casi treinta y nueve veces la página. Decía también que la cuarta copia de Bootstrap era la comprimida de la tercera, cuando es la tercera; que había dos maneras de elegir una fecha, cuando eran tres; y fechaba y daba por abandonada una librería sin que el fichero lo diga. Y seguía contándolo en presente cuando la página ya había cambiado: el 21 de septiembre cargaba Bootstrap una vez, y el 26 ninguna. Se ha corregido el texto, que ahora cuenta en pasado lo que se sirvió el 31 de agosto. El mismo recuento estaba mal en la página de lo que ha cambiado: el 21 de septiembre la página llevaba 13 etiquetas, no 11, frente a 22, no 20.

  • La viñeta del BOP de Granada es del PDF, no de la pantalla

    La pieza La viñeta que vive en otro sitio contaba que el fichero que pinta el sumario del Boletín Oficial de la Provincia de Granada en pantalla pone a cada anuncio una viñeta con una ruta del disco del servidor, que el navegador sale a buscar y no encuentra, y que nadie la ha visto nunca. El propio fichero dice otra cosa: encima de esa función, un comentario explica que la usa el programa del servidor, escrito en Java, para preparar el sumario en PDF. Para un programa que lee del disco, esa ruta tiene sentido. Lo que hemos comprobado es el resultado: en los sumarios en PDF del 23 y del 25 de septiembre de 2026, y en el del 10 de julio de 2024, no hay ninguna viñeta. Por qué, no lo sabemos, y la pieza ya no afirma que nadie la haya visto. Decía también que el fichero tiene cinco funciones (son siete, cinco de ellas copias del mismo recorrido), que se guardó el 9 de septiembre (fue el 31 de agosto) y que la carpeta WEB-INF es la única que el servidor tiene prohibido servir. La foto de la lista web se ha cambiado por la del botón del sumario en PDF.

  • El cero del alta en la Plataforma de Contratación: en la página recién abierta, no siempre

    La pieza Cuatrocientas sesenta y tres líneas para un cero decía que la variable que decide si se pregunta la fortaleza de la contraseña al servidor está puesta a mano en false, que nadie la cambia y que el número que viaja con el alta es siempre cero. Lo comprobado es menos: la variable llega en false en la página recién abierta, y mientras se teclea nada escribe el campo escondido. La escribe el servidor, y la página tiene un botón, Generar contraseña, que le envía el formulario y hace que la devuelva otra vez; qué vale entonces no lo sabemos, porque el museo no envía formularios. Decía también que el servidor tiene puesto el programa que haría la cuenta, algo que no habíamos comprobado. Y había tres cifras mal: la función que da la vuelta a un texto ocupa nueve líneas y se usa tres veces, no doce y cuatro, y el patrón del NIF pide siete o más cifras y una letra mayúscula, no siete u ocho.

  • La etiqueta font se desaconsejó en 1997, y en la página de Renfe hay una tabla bien puesta

    La pieza Girl in separador decía que el estándar retiró la etiqueta font en 1999, al publicarse HTML 4.01. La desaconsejó antes, en 1997, con HTML 4.0, y la versión de 1999 la mantuvo así; hoy se da por obsoleta. Decía también que, de las tres tablas de la página, dos solo servían para colocar cosas: una lo hace, la que envuelve a la del nivel de inglés para centrarla, y la otra es la tabla de cookies que pone el producto, que es una tabla de datos. Y contaba cómo se habían pegado los cinco documentos en la página, de dónde podía salir el texto «Girl in separador» y que nadie había mirado el código: nada de eso consta, y la pieza ya no lo cuenta. El 26 de septiembre la página seguía igual, y ahora se enseña cómo pinta el navegador ese texto cuando la imagen no carga.

  • El botón de notificaciones de la Administración Presupuestaria no estaba en el portal, y el código ya no está

    La pieza que se llamaba Un botón que mira de dónde vienes contaba que, al pulsar el botón de notificaciones urgentes del Portal de la Administración Presupuestaria desde fuera, se abría una pestaña en blanco con la dirección de una máquina interna. Ese botón no estaba: en ninguna de las páginas que guardamos del portal, ni en nada de lo que guardamos de hacienda.gob.es, hay algo que llame a esa función. Lo que viajaba en 163 páginas eran las instrucciones del botón, con los nombres de dos máquinas de una red interna. Además, el portal las quitó: el 15 de septiembre seguían, el 21 ya no, y la pieza seguía diciendo que se servían igual. Tampoco es el portal de la Intervención General sola, sino el que comparte con la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos y la de Fondos Europeos. La pieza se llama ahora Instrucciones para un botón que no estaba y cuenta el código como era y el cambio.

  • La página de quejas de la CNMC: sin espacio de más, y el fichero va en la cabecera

    La pieza La página de la que no se vuelve decía, en el pie de una foto, que la pregunta con la que empieza el formulario de quejas de la CNMC tiene un espacio de más antes del signo de cierre. No lo tiene. Decía también que la página carga al final el fichero que desactiva el botón de volver atrás: lo carga en su cabecera. Y daba ese fichero por cargado en dos de las 265 páginas guardadas del sitio, una cifra que no hemos podido reproducir: con el criterio de las cifras del archivo son 5.064 páginas de cnmc.es y www.cnmc.es, y el fichero lo siguen cargando solo las dos de quejas. Contaba además la escena de pulsar atrás en la web de la CNMC como si la hubiéramos hecho allí: la hicimos en nuestra máquina, con el fichero tal cual, y así lo dice ahora el gancho.

  • La Fuensanta de Cuenca es un campo de fútbol, no una piscina

    La pieza Un vídeo que se quedó en el escritorio llamaba a La Fuensanta la piscina de Cuenca, y a su página la ficha de una piscina. Es un campo de fútbol: su propia página habla de un campo de césped natural con aforo para 6000 personas y otro de fútbol 8, y no menciona ninguna piscina; el vídeo que no se ve son unos consejos de natación. Decía también que era la instalación más visitada del sitio, algo que no habíamos medido, y que el sitio tenía 31 páginas guardadas: son 439, y esta sigue siendo la única con una ruta de disco dentro. Contaba que el navegador dejaba los dos vídeos uno al lado del otro; medido el 26 de septiembre en la página servida, el segundo queda dentro del primero. Y ya no cuenta cómo llegó el vídeo a la página ni quién lo puso, que no consta.

  • La recaptura pisó mucho más de lo que se contó

    La corrección anterior daba 37.185 ficheros reescritos, 23.463 con contenido distinto. Era la cuenta del 21 de septiembre, con la recaptura todavía en marcha. Contados otra vez el 23, con el mismo criterio que las cifras del archivo, la recaptura reescribió 327.299 de los 985.214 ficheros de la captura cerrada, y 221.778 (el 22,5 %) quedaron con un contenido distinto del que se guardó. Ninguna pieza perdió una cita más allá de la de Consumo: todas viven en pruebas/ con su huella. Lo que ya no se puede es volver a medir sobre esa captura lo que depende de leer su contenido, así que ese día quedó congelada en solo lectura y empezó una captura nueva y completa, sobre la que se volverán a hacer las cuentas del sitio.

  • Tres etiquetas de la página de formularios se quedaron sin su fichero

    La página de formularios enseñaba seis etiquetas copiadas del archivo y las comprobaba contra archivo/, no contra una copia con huella. La recaptura reescribió cinco de esos seis ficheros. Dos se han recuperado con su huella sha256, porque la misma página estaba guardada intacta bajo otro host. De los otros tres no queda copia: la etiqueta hrefFm del ISCIII se ha cambiado por la misma, letra por letra, en chebro.es; el boletín de cultura.cordoba.es que apuntaba a una dirección sin cifrar, por el buscador de www.ujaen.es, que hace lo mismo; y el buscador de la Universitat de València que mandaba a una máquina sin dominio se ha retirado, porque en la captura cerrada no queda otro caso que se pueda comprobar. Desde ese día esas etiquetas también se comprueban contra pruebas/.

  • Un formulario sin cifrar no se queda quieto: el navegador avisa

    La página de formularios decía que el navegador se niega a mandar lo que sale de una página cifrada hacia una dirección sin cifrar, y que el visitante ve que no pasa nada. No es así: Chrome detiene el envío y enseña una pantalla de aviso, con un botón para mandarlo igualmente. Se ha corregido el párrafo.

  • Las fotos se tomaban con un navegador que pedía inglés

    Hasta el 23 de septiembre, el navegador con el que el museo fotografía las páginas pedía inglés sin que lo supiéramos. Solo encontramos una foto afectada: la de la DGT, donde la barra del traductor de Google salía en alemán y el pie lo atribuía a que ese era el idioma que pedía nuestro navegador, lo que no era cierto. La foto se ha repetido pidiendo castellano, como la vería un lector en España, y el pie dice ahora solo lo que se ve. Ese mismo día se corrigieron 37 pies de foto cuya fecha no coincidía con la de la captura que se indica debajo.

  • Una matrícula tiene menos combinaciones que la clave, no más

    La pieza Ocho cifras para un cifrado de 1977 decía que una matrícula española corriente tiene más combinaciones que una clave de ocho cifras. Es al revés: una matrícula son cuatro cifras y tres letras de un juego de veinte, 80 millones de combinaciones, y la clave tiene 100 millones. Se ha corregido la frase.

  • El historial de la DGT solo existe para quien acepta las cookies

    La pieza Seis trámites y un dado contaba el historial de la sede de Tráfico como si funcionara para todo el que entra. No es así: el gestor de consentimiento de la sede declara esa cookie en su categoría de cookies varias y no deja escribirla hasta que el visitante pulsa aceptar. Lo comprobamos el 23 de septiembre: sin aceptar, el recuadro sigue vacío después de seis trámites; aceptando, se llena. La pieza lo dice ahora en el gancho y en un párrafo nuevo, con su cita, y enseña el recuadro lleno. Ya no dice que las portadas sean las páginas más visitadas de la sede, que no lo habíamos medido.

  • Marbella Crea: una edad que no estaba y un formulario que ya no se enseña

    La pieza Documento DNI escaneado empezaba con un chaval de dieciséis años rellenando el formulario. Esa edad no estaba en la página, que llama a jóvenes de 14 a 30 años, y la escena no ocurre desde octubre de 2025: la página lleva escrito el plazo, del 1 de agosto al 10 de octubre de 2025, y fuera de él esconde el formulario y lo avisa en una ventana. Lo que sostiene la pieza sigue en pie y es más llamativo: la configuración de la casilla del DNI, con la carpeta del disco, se sigue enviando a todo el que entra. Comprobado el 23 de septiembre.

  • Catorce fotos salían en blanco o a medias

    En trece piezas, una foto del caso salía en blanco o con parte del marco vacío, al menos desde el 21 de septiembre: el registro de las capturas guardaba las medidas de la página entera y la foto ya era un recorte, así que el sitio la desplazaba fuera del marco. En cinco de ellas (el impreso de la Policía, el simulador del SEPE, la portada del Catastro, la de Igualdad y el cartel de la AESAN) el recorte guardado tampoco enseñaba lo que decía el pie; esas cinco se han vuelto a fotografiar el 23 de septiembre, y esa es la fecha que llevan debajo. Desde ese día la publicación se para si el registro y la foto no miden lo mismo.

  • El IPC del INE pide dos escalas de color por su nombre, no una

    La pieza El color se pide por su nombre decía, en los pies de sus fotos, que el morado del mapa y el naranja de los bloques eran los dos extremos de una misma escala, la que el programa guarda por defecto, y que la infografía enseñaba los datos de julio. La página del IPC pide dos escalas distintas, una de morados y otra de naranjas, escribiendo sus nombres como texto, y las fotos enseñaban los datos de agosto. Decía también que las 31 llamadas a eval de los cuatro ficheros eran para elegir un color: lo son la mayoría, y las demás llaman a las funciones que dibujan los puntos de las gráficas, guardan la zona elegida o evalúan un número. Y decía que esos ficheros no leen la dirección del navegador: la leen para el enlace de compartir en Twitter, aunque ningún valor evaluado sale de ella. Se han corregido el texto y las fotos, con la página y los ficheros comprobados el 23 de septiembre.

  • La foto del BOP de Cáceres no tapaba la red interna

    La pieza GestorUsuarios/admin/Login decía que en su foto la dirección de la red interna aparecía con la red tapada. No era así: desde el 16 hasta el 23 de septiembre, la foto del párrafo, que la página enseñaba dos veces, llevaba la dirección entera, tal como está en la página del Boletín. Se ha sustituido por otra con los tres grupos de cifras tapados, y la otra foto, que tenía el pie de una imagen distinta, por la de la página tal como se abre. La pieza decía también que el capturador trajo 92 páginas del sitio: son 89, porque tres estaban contadas dos veces; los 60 enlaces rotos del menú antiguo siguen siendo 60. Y ya no afirma a la vez que el panel no se alcanza desde internet y que eso no lo decimos: dice lo que sabemos, que la dirección publicada, por ser privada, solo lleva a él desde dentro de la red.

  • El fichero de cookies de Sanidad cambió el 16 de septiembre

    La pieza Una galleta que no se borra decía que el Ministerio de Sanidad seguía sirviendo su fichero de cookies idéntico al que guardamos el 31 de agosto. Lo fue hasta el 16 de septiembre: ese día, según la fecha que da el propio servidor, el fichero cambió. Desde entonces la función de borrar llama a caduca con minúscula, los días se leen con Number y no con eval, y el comentario de los 31 días ya no está. La pieza, que ahora se llama Una galleta que no se borraba, cuenta el fichero como era y el cambio, con una cita de la versión nueva. Ya no da el número de veces que otras partes de la web llaman a sus funciones, que no se puede volver a medir sobre la captura del 31 de agosto, y los tres números que no coincidían están en dos líneas, no en tres.

  • La lista del carrito es la de fábrica, y la caducidad no es de cada visitante

    La pieza Estrictamente necesario: el carrito decía que lo más probable era que la lista de cookies imprescindibles viniera así de fábrica, lo daba como conjetura y remataba con que nadie la leyó. Lo hemos comprobado: es la que trae por defecto el complemento EU Cookies Bar en la versión 1.0.21, la que cargan las páginas del ministerio, según su código en el repositorio de WordPress. Si alguien la leyó no lo sabemos, y la pieza ya no lo afirma. Decía también que cada visitante se lleva una fecha de caducidad propia, calculada al segundo en que entra: la fecha se calcula al fabricar la página, y el 23 de septiembre la portada se servía hecha de casi dos horas antes, con la misma fecha para todos los que entraron en ese rato. Y donde decía seis meses justos son 180 días justos.

  • En Córdoba, pulsar «Qué hacer» no lleva al error

    La pieza near '-9,9' at line 2 empezaba pidiendo al lector que pasara a la segunda página de cualquier listado de la web de turismo de Córdoba y pulsara «Qué hacer» en el menú, y decía que lo que sale es un error de MySQL. No es así con un clic normal: «Qué hacer» es la cabecera de un submenú, y pulsarla lo despliega sin cambiar de página. Lo comprobamos el 23 de septiembre. La dirección rota la sigue quien navega sin JavaScript, como nuestro capturador, y ahí el error sigue igual que el 31 de agosto. Y no pasa en cualquier listado: de las 78 páginas de ese tipo que guardamos, 58 dan el error.

  • El portafirmas de Palencia: dos barras no bastan

    La pieza /* DESARROLLO */ remataba diciendo que a la dirección buena del fichero de constantes solo le sobran dos barras, y contaba que la coma que va delante separaba las dos direcciones cuando las dos estaban activas. Ninguna de las dos cosas se sostiene: con las dos direcciones activas esa línea no sería un programa válido, y quitando las barras tampoco lo es, así que usar la de la sede pide reordenar la línea, no borrar dos caracteres. Decía también que la aplicación está compilada en una sola línea de casi 78.000 caracteres (tiene 81 líneas; el tramo citado está en una de 25.724), que la nota de pruebas son las dos primeras líneas del fichero (van después de otras dos), y citaba cortada una frase del cliente de AutoFirma, que habla de las firmas de los dispositivos móviles. Y ya no supone que quien firma tiene un cargo: la propia página dice que sirve para firmar los documentos que la Diputación envía por correo.

  • El asistente del Catastro: ocho robots no garantizan dos distintos

    La pieza «Escríbe aquí tu mensaje» decía que quien entra dos veces en la sede del Catastro es atendido por dos robots distintos. El fichero sortea uno de ocho en cada carga, así que puede tocar el mismo: hay siete posibilidades entre ocho de que salga otro. Su foto principal decía recuadrar el botón del asistente, que quedaba fuera del recorte; ahora hay una foto donde se ve. Y lo que la pieza daba como suposición, que la librería del chat usa el número mal calculado para retrasar cada mensaje, lo hemos comprobado el 23 de septiembre leyendo esa librería: se lo pasa tal cual al temporizador.

  • La ficha de SharePoint de Industria: 64 programas, y comillas que no eran únicas

    La pieza Autoridad válida: un ministerio de 2011 decía que la ficha de SharePoint era idéntica en los 166 programas incrustados de la captura del 31 de agosto. Recontados en el manifiesto, los programas de ese día que la llevan son 64, y en los 64 es idéntica. Decía también que la clave de Silverlight es la única de las 126 que va entre comillas: van entre comillas muchas; es la única cuyo sí o no está escrito como texto. Y el remate hablaba de un ministerio que dejó de existir en 2011: dejó de llamarse así.

  • Las páginas de la Seguridad Social en otro idioma no las pedimos todas nosotros

    La pieza Un idioma llamado izquierda a derecha decía que las páginas de la sede de la Seguridad Social que aparecen en nuestro archivo en inglés, francés o en las lenguas cooficiales eran las que habíamos pedido nosotros con el parámetro que cambia el idioma. No todas: algunas las pedimos sin ese parámetro y sin declarar ningún idioma, y llegaron en inglés. El 23 de septiembre lo comprobamos en vivo: pidiendo castellano, el mapa de la sede sigue llegando en inglés y una página de pensiones, en francés. La pieza decía también que eran 42 las páginas normales; esa cifra no se puede volver a contar, porque parte de aquellas copias se sobrescribió después, y ahora da la de las copias que conservamos intactas. Se han quitado además tres cosas que no estaban medidas: que la sede se ha repintado varias veces, que el programa que corre debajo es la versión de 2014 y lo que hace el servidor con un idioma que no existe.

  • La sede de Vitoria-Gasteiz nos da esa dirección a nosotros; de los demás no sabemos

    La pieza Usted es 172.26 decía que la sede electrónica de Vitoria-Gasteiz escribe la misma dirección privada para todos los visitantes. Lo que hemos visto es que nos la ha escrito a nosotros cada vez que hemos entrado, en cuatro fechas, la última el 23 de septiembre; qué reciben otros visitantes no lo sabemos. Lo que sí se puede decir de cualquiera es que una dirección privada no puede ser la de nadie que llegue desde internet. La pieza tampoco dice ya que la dirección pública que devuelven otros cinco portales sea la de su intermediario, que no lo habíamos comprobado.

  • El script de la Agencia Tributaria no devuelve los privilegios de eval

    La pieza Se sustituye eval por motivos de seguridad decía que el buscador de epígrafes de la Agencia Tributaria, después de anunciar en un comentario que cambiaba eval por new Function, ejecutaba el texto de una forma que devolvía justo lo que el cambio quería evitar: el acceso a las variables. No es así. El elemento script con el que se ejecuta ahora corre en el ámbito de toda la página, igual que new Function, y no dentro de la función que lo crea, como eval; en lo que explica el comentario, los dos están del mismo lado. Lo que sigue en pie es que el comentario anuncia un new Function que está desactivado. La pieza decía además que eso estaba cuatro líneas más abajo, y son 24; que el nombre de la función se pegaba dentro del texto, y no se pega; y que el código exigía un identificador de convenio, cuando el botón que devuelve el epígrafe solo aparece sin él. Tampoco sabemos que el buscador se abra desde el formulario de alta, como decía. Todo se ha corregido.

  • Transportes: las fotos no enseñaban el aviso, y la portada usa otro gestor

    La pieza Todo marcado antes de preguntar enseñaba dos fotos de la portada del Ministerio de Transportes cuyos pies decían que se veía el aviso de cookies. No se veía, y además la portada usa otro gestor de cookies, no el de la pieza. Las fotos son ahora de la página del Ministerio, que sí lo usa: el aviso y el panel abierto, con los interruptores ya encendidos, comprobado el 23 de septiembre; hasta ese día la pieza lo contaba sin haberlo visto. Decía también que el fichero tiene 176 comentarios en castellano, cifra que no hemos podido rehacer: dentro del código compilado de Klaro hay nueve, los del bloque y su entorno. Y que las cuatro líneas del final estaban apagadas dos veces: solo lo está una.

  • Cl@ve: la web que lo explica, no la puerta por la que se entra

    La pieza Pàgina no oposada decía que clave.gob.es es la puerta por la que todo el mundo pasa para identificarse ante la Administración. Es la web que explica Cl@ve: cómo registrarse y cómo funcionan sus modalidades; la identificación se hace en otras páginas. Decía también que el menú valenciano va en inglés en 33 páginas: con la regla del resto del museo son 29, las que el servidor dio por buenas, y está en todas. Y afirmaba que nadie había leído la página con el idioma delante, algo que no sabemos: ahora dice solo lo que se ve.

  • Ciudad Real: lo que dice la página, no lo que haga falta

    La pieza Repita el proceso de nuevo empezaba diciendo que para usar el DNI electrónico en la sede de la Diputación de Ciudad Real hay que bajarse dos ficheros y copiarlos en la carpeta de Firefox. Eso es lo que dice su página de ayuda; que haga falta de verdad no lo sabemos, y la propia pieza lo reconocía en lo que no decimos. Ahora el gancho cuenta lo que dice la página, comprobada otra vez el 23 de septiembre. Afirmaba también que toda guía de seguridad pide no hacer ese gesto y que esas piezas entran en el motor de Firefox sin que lo compruebe; ninguna de las dos cosas estaba comprobada, y se han quitado.

  • Open Data Euskadi: el acuerdo estaba un renglón más abajo

    La pieza Por favor, establezca un datasource contaba que quien quiere leer el acuerdo de 2009 que fundó Open Data Euskadi pulsa el enlace que le ofrece el portal y se encuentra una traza de Java, y remataba que lo único que no sirve es el acuerdo. No contaba que un renglón más abajo, en la misma página, otro enlace lleva a un PDF con el título del acuerdo, y que ese sí se abre: estaba ya en la página que guardamos el 8 de septiembre y lo comprobamos el 23. La pieza lo dice ahora en el gancho, en el cuerpo y en una foto nueva. También ha quitado una escena que no podíamos saber, la de un programador cortés hablando con un compañero.

  • El enlace de Búsqueda de la Diputación de Sevilla está a la vista

    La pieza El atajo que va hacia dentro decía que la lista de atajos de teclado de la Diputación de Sevilla está al final de la página, fuera de la vista, para quien navega sin ratón, y que tiene ocho. No es así: es la fila de enlaces del pie que ve cualquiera que llegue al final de la página, y el enlace de Búsqueda que apunta a la red interna se pulsa también con el ratón. La página declara doce atajos, no ocho, y once se quedan en el sitio. Decía también que las 6.240 páginas se guardaron el 9 de septiembre: se guardaron entre el 31 de agosto y ese día. Y el atajo a la página de accesibilidad está cinco líneas más arriba, no tres. Ya no cuenta cómo llegó ese enlace a la plantilla, ni que nadie volvió a leerlo, ni que nadie use esos atajos: nada de eso estaba comprobado. La foto de la portada, que enseñaba a personas reconocibles, se ha cambiado por la de su cabecera y la del pie, tomadas el 23 de septiembre.

  • El cartel de la AESAN: visualize=true no es una vista previa, y la espera medida es la del servidor

    La pieza Parece que hablas enlish decía que el añadido visualize=true de la dirección que pide el cartel es el que usa el gestor de contenidos para previsualizar un trozo mientras se edita, olvidado en la versión pública. No teníamos con qué sostenerlo, y lo medido dice otra cosa: el 23 de septiembre, pedida sin ese añadido, la misma dirección devuelve un hueco vacío y el script que lo rellena; con él, devuelve el cartel. Decía también que el navegador de cada visitante se queda parado un tercio de segundo: ese tercio de segundo es lo que tardó el servidor en contestar a nuestro servidor, y lo que espera cada navegador no lo hemos medido, como la propia pieza advertía. Ya no dice que media internet llegue sin declarar idioma ni que nadie haya vuelto a leer ese código, que no estaban medidos, y la comprobación de idioma se hizo con cinco idiomas y sin ninguno, no con cuatro cabeceras. Y cuenta lo que comprobamos ese día: a quien entra en español nada le pone la cookie que calla al cartel, así que su navegador vuelve a preguntar en cada página.

  • La pregunta de YouTube se repetía 23 veces, no 33

    La pieza Si «youtube» no es «youtube» decía que la comparación imposible aparecía 33 veces en 28 ficheros, que de 34 llamadas que colocan un vídeo 33 iban a YouTube y que se había buscado en 790 páginas. El recuento contaba dos veces diez scripts: el archivo guarda aparte una copia de los scripts de cada página, y esas copias se sumaron a las páginas. La llamada número 34 era la definición de la función, no una llamada. Contado otra vez sobre la captura cerrada, con respuestas 200 no vacías, son 23 veces en 18 de las 782 páginas de www.mapa.gob.es, y las 23 llamadas van a YouTube, con 11 vídeos distintos: no hay ninguna a un vídeo del ministerio. También decía que eran tres líneas, y son tres órdenes en una sola. La foto del vídeo se ha cambiado: salía velada por el aviso de cookies y enseñaba a cuatro personas.

  • El fichero de Hacienda sigue ahí, pero ya no lo carga ninguna página

    La pieza Los valores de fábrica son los de su ordenador contaba en presente que quien abre un trámite en la sede de Hacienda carga el programa de suscripciones, y que lo cargaban 79 de las 81 páginas guardadas. Eso era cierto el 31 de agosto. El 23 de septiembre el fichero seguía publicado con la misma huella, pero volvimos a pedir esas 79 páginas una a una y ninguna lo cargaba ya: la línea que lo llamaba ha desaparecido. No sabemos qué día cambió. La pieza lo cuenta ahora en pasado, con las dos fechas. Decía también que la segunda función estaba unas líneas más abajo: el fichero tiene dos líneas, y va pegada a la primera.

  • Siete comentarios de seis organismos, y una sola cabecera en Murcia

    La pieza ¿Para qué todo este código?? cerraba diciendo que sus siete comentarios estaban en la web de un banco público, un ministerio y dos gobiernos: son dos ministerios, Sanidad y Transportes, además de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Del comentario murciano decía que era un diagnóstico exacto de una página con dos cabeceras, en veinte palabras, y que los navegadores lo aceptaban: la cita tiene dieciséis palabras, la página que guardamos tiene una sola cabecera y lo de los navegadores no lo comprobamos. De Sanidad decía que la migración anunciada no había llegado; lo que sabemos es que el aviso y su código siguen en el fichero. También atribuía al autor del comentario del ICO que llegó después que otro, y a todos ellos unas condiciones de trabajo que no constan. Se ha corregido y se han vuelto a pedir los siete el 23 de septiembre: siguen publicados, el de Murcia dentro de la página de error con la que contesta ahora su dirección.

  • El interruptor de Cantabria es del fichero de error, no de la sede

    La pieza El interruptor está comentado contaba que para poner la sede de Cantabria en mantenimiento alguien tiene que editar a mano el fichero de error, y cerraba con que la sede se apaga a mano. Eso no lo sabemos, y la propia pieza decía en lo que no afirma que no conocía el procedimiento de la casa: lo que está escrito es que, sin esos caracteres, el fichero de error llevaría al cartel de mantenimiento. El arranque también decía que quien se equivoca de dirección acaba en esa página de dos líneas; no la ve, porque el desvío es inmediato, y el 23 de septiembre lo que ve quien pide una dirección inexistente es el cartel de acceso no autorizado. Se ha corregido el texto.

  • Las cuentas del archivo se hacían sobre poblaciones distintas

    Cinco piezas (Un hueco de 468 por 60, Enlaces a la red interna, Compartir en Google+, El año escrito a mano y Untitled 5) decían «de las 343.014 páginas guardadas». Ese número es la suma de páginas de los 319 dominios leídos a fondo, y los recuentos (261, 887, 9.929, 48.815, 8) se habían hecho sobre el archivo entero. Durante unas horas del 21 de septiembre dijeron «607.785 ficheros HTML», una cifra sin fecha ni método. Ahora numerador y denominador salen de la misma población: los 656.533 ficheros HTML de la captura cerrada el 11 de septiembre, contando solo las respuestas 200 no vacías, con su huella, y la última entrada de cada ruta anterior al cierre. Recontados con esa población y con reglas escritas en cada pieza, los numeradores quedan en 261 páginas con Flash, Silverlight o applet (igual); 6.578 páginas con enlace a una máquina interna (antes 887: la recaptura del 8 al 11 de septiembre trajo muchas más páginas de la Diputación de Sevilla); 9.932 con enlace a Google+ y 24.268 con el script o la marca del botón (antes 9.929 y 19.138); unas 80.000 con un aviso de derechos con institución y año, 82.589 con la regla que ahora está escrita en la pieza y de la que 4 de 30 muestras leídas a mano son falsas (antes 48.815, de una regla que no se dejó escrita); y 6 páginas con título de fábrica y 9 dominios con una página titulada prueba o test (antes 8 y 8). La cabecera del sitio decía 661.345 ficheros y 65,4 GB, una constante escrita a mano antes de la recaptura; medida con el mismo criterio, la captura tiene 985.214 ficheros y 86,8 GB. El criterio y la fecha están en agregados.json y el recuento se repite con medir_captura.py.

  • Las citas se comprueban contra una copia con huella, no contra el archivo

    Una recaptura posterior al cierre reescribió 37.185 ficheros del archivo, 23.463 con contenido distinto; entre ellos, 4 citados por alguna pieza. De tres (CNMC, Córdoba y Pamplona) se recuperó la copia del 31 de agosto con su misma huella sha256. De la página del catálogo de publicaciones de Consumo no había copia: la pieza Consumo, uno siempre verdad cita ahora la versión del 21 de septiembre, que lleva los mismos rótulos, y lo dice. Desde ese día cada fichero citado vive en pruebas/ bajo su sha256 y las citas se comprueban ahí, no en archivo/.

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