Captcha de imagen (texto deformado)
Una imagen con letras y números deformados que el usuario tiene que descifrar y teclear, servida como JPG o GIF, para demostrar que es una persona y no un programa.
- dominios donde la portada, las cabeceras o el certificado la delatan4de 1.466 dominios que sirven páginas · captura del 31 de agosto al 11 de septiembre de 2026
Por qué entonces
Durante años fue la defensa estándar contra los bots que creaban cuentas y enviaban correo basura, y funcionó: deformar el texto lo suficiente para que un ordenador de la época no lo leyera, pero una persona sí, era un equilibrio razonable y barato de implementar.
Qué pasó
Ese equilibrio se rompió por los dos lados. El reconocimiento óptico mejoró hasta leer los captchas deformados, y aparecieron granjas de resolución —personas que resuelven miles por muy poco dinero—, así que dejó de frenar a los bots. Y en paralelo surgieron alternativas (reCAPTCHA, hCaptcha y otras) que trasladaban la comprobación a señales menos molestas.
Por qué está mal hoy
Falla por partida doble. Ya no es eficaz contra los bots actuales. Y es una barrera de accesibilidad seria: una persona ciega sencillamente no puede resolver un texto dentro de una imagen, y la alternativa en audio muchas veces no está. En el sector público, la accesibilidad es una obligación legal, no una mejora opcional.
En lo público
Un captcha de imagen sin alternativa accesible en un servicio público es, literalmente, una puerta cerrada a una parte de la ciudadanía para hacer un trámite. Ese es el problema principal, por encima de que ya no frene bots.
El arreglo
Sustituir por una comprobación accesible (un captcha moderno con alternativa de audio o interacción) o, mejor aún, por medidas del lado del servidor —limitación de intentos y otras defensas contra el abuso— que no le piden nada al usuario.
Esta ficha explica la tecnología; los casos concretos, con su cita y su procedencia, viven en las piezas.